viernes, 14 de diciembre de 2012

"TRANSFORMAR LAS VILLAS DE EMERGENCIA EN BARRIOS OBREROS"

A ello tienen derecho:

-Porque son víctimas de un afligente desarraigo impuesto por la estructuración injusta de la sociedad. 
-Porque son los obreros que construyen día a día la grandeza de la patria, desde las tareas más humildes, más pesadas y peor remuneradas.
-Porque son hombres que se superan día a día: sobre la incertidumbre e inseguridad que los rodea, construyen sus casas de material, mejoran los pasillos y calles, colocan con su esfuerzo y aporte personal, cañerías de agua, instalaciones eléctricas, dispensarios, escuelitas, locales de recreación, etc.
Quienes tenemos la gracia de convivir con los “villeros”, debemos testimoniar la inmensa riqueza de valores humanos y cristianos que se da en la mayoría de ellos. Nada más injusto e inexacto que la falsa imagen de indolencia y vicio conque los “del asfalto” pretenden cubrir la triste realidad de las villas para eludir su responsabilidad social respecto a las mismas.


Por lo tanto, reclamamos de los poderes públicos: 


—Que en lugar del fracasado e ineficaz plan de erradicación, se planee con realismo y eficacia la construcción de viviendas obreras en los mismos terrenos de las villas asignándose los fondos necesarios y utilizando, en parte al menos, la mano de obra de los propios interesados. 

—Que se faciliten créditos para vivienda, realmente al alcance de los que ya con grandes sacrificios han adquirido un lote de terreno. 

—Que de inmediato se derogue el artículo 4 sobre el
congelamiento de las Villas. 


—Que se preste eficaz apoyo a las iniciativas emprendidas por los interesados en pro del mejoramiento de las Villas y por lo tanto que: “Obras Sanitarias” multiplique los grifos de agua potable. En plena Capital, hay quienes deben caminar 500 metros para sacar agua, y colas de 20 ó 30 personas ante los grifos. Que SEGBA dé pronto curso a las innumerables gestiones hechas y provea de inmediato las conexiones y suficiente energía eléctrica. 

—Que la Municipalidad disponga de inmediato la reparación de calles y pasillos y asegure la recolección diaria de basura, foco temible de infecciones. Este llamado a la opinión pública y a las autoridades responde únicamente a nuestro propósito de ser fieles a la verdad y de cumplir nuestra misión sacerdotal de denunciar injusticias.

Quiere además ser una modesta expresión del amor solidario a nuestros hermanos de las villas, de los que tanto recibimos y de cuya humildad y pobreza queremos participar para ser con ellos los privilegiados del Evangelio.


EQUIPO PASTORAL DE VILLAS: Héctor Botan, Jorge Vernazza, Carlos Mugica, Manuel Pérez Villa, Rodolfo Ricciardelli, Jorge Goñi y José María Meisegeier.





Reflexiones sobre la urbanización y el respeto por la cultura villera

 “Vivir en la villa hace que los sacerdotes del equipo para villas de emergencia tengamos una mirada particular de esta realidad, que difiere la mayoría de las veces de la observación que pueda tener alguien que viene de afuera de la villa, ya sea un profesional o alguien vinculado a la actividad política. 

     “Vivir en la villa nos hace comprender, entender y valorar la vida en ella de manera distinta a lo que se escucha habitualmente en el periodismo amarillo, que parece sugerir que las villas son las causantes de la mayoría de los problemas de nuestra querida Buenos Aires. 

     “En estas reflexiones queremos acercar una mirada positiva de la cultura que se da en la villa, ya que para nosotros es una gracia de Dios vivir en ella. 

     “No ignoramos los delicados problemas que los vecinos vivimos en la villa: la violencia familiar, los abusos, el consumo de drogas, sólo para nombrar algunos, aunque estos y otros están también presentes en el resto de la ciudad de forma menos expuesta, o más maquillada. Como sacerdotes intentamos humildemente mirar de frente los problemas, verlos con el corazón y comprometernos con las manos en su resolución. 

     “Sin embargo, para nosotros la villa no es un lugar solo para ayudar, es más bien el ámbito que nos enseña una vida más humana, y por consiguiente más cristiana. Valoramos la cultura que se da en la villa, que surge de los encuentros de los valores más nobles y propios del interior del país o de los países vecinos, con la realidad urbana.

     “La cultura villera no es otra cosa que la rica cultura popular de nuestros pueblos latinoamericanos. Es el cristianismo popular que nace de la primera evangelización; el pueblo siempre lo vivió como propio, con autonomía y siempre desde su vida de cada día. Es un cristianismo no eclesiástico, ni tampoco secularista, sino con auténticos valores evangélicos. 

     “Cuando el pueblo que vive en la villa celebra, celebra la vida, la vida natural, pero como es cristiano por su fe sabe que esa vida culmina, se plenifica en la Vida de Dios. Cuando por ejemplo celebra a la Virgen (Luján, Caacupé, Copacabana, etc.) en esas fiestas pone en juego valores como la fraternidad, la solidaridad y la paz, ya que es la Madre de todos, la que nos convoca y en este tipo de fiestas fortalece el tejido social. El pueblo que celebra en la villa celebra la vida, porque se organiza en torno a ella, anhela y lucha por una vida más digna. Y, en este sentido, la cultura villera tiene un modo propio de concebir y utilizar el espacio público. Así la calle es la extensión natural del propio hogar, no simplemente lugar de tránsito, sino lugar donde generar vínculos con los vecinos, donde encontrar la posibilidad de expresarse, el lugar de la celebración popular. 

     “La cultura de la villa tiene características muy positivas, que son un aporte para el tiempo que nos toca vivir, se expresa en valores como la solidaridad; dar la vida por otro; preferir el nacimiento a la muerte; dar un entierro cristiano a sus muertos; cuidar del enfermo. Ofrecer un lugar para el enfermo en la propia casa; compartir el pan con el hambriento: "donde comen 10 comen 12"; la paciencia y la fortaleza frente a las grandes adversidades, etc. Valores que se sustentan en que la medida de cada ser humano es Dios y no el dinero. 

    “La cultura villera señala valores evangélicos muy olvidados por la sociedad liberal de la ciudad. Sociedad liberal que se organiza y se hace fiesta en torno al poder y a la riqueza, y que es expresión de ideologías de derecha a izquierda. 

     “Por eso, ante el planteo de urbanización de las villas –planteo que preferimos al de erradicación la cual nos recuerda las topadoras- nos preguntamos qué significa. 

     “Porque, ¡Atentos! Si urbanización significa que la cultura porteña invada con su vanidad la cultura villera pensando que progreso es darle a los "villeros" todo lo que necesiten para ser una "sociedad civilizada", no estamos de acuerdo. 

     ¿Por qué pensar que el cambio de apariencias –cambio de una casa de ladrillo y chapa hecha por el esfuerzo del villero por otra casa del Instituto de la Vivienda de varios pisos- es ya un progreso?; en ese caso, ¿urbanización no será más bien otra cosa que aprolijar la villa para que el resto de la ciudad no chille y dejarla conforme?; ¿Cuándo se piensa solamente en hacer casas que estén pintadas?, ¿acaso no hay sobrados ejemplos de barrios que cambiaron su fisonomía, y su realidad es peor que la vida hace tiempo? 

     “Pensamos que la palabra urbanizar es unilateral, se da desde el poder –no necesariamente con mala intención- y muestra una desvalorización de la cultura de la villa. Creemos que la ciudad piensa que debe eliminar la villa y que desconoce su cultura popular multifacética. El planteo de urbanización debe ser respetuoso de una auténtica cultura como es la villera y no querer barnizarla, o lo que es más grave aún borrarla de un plumazo. 

     “No creemos en esta urbanización, más bien creemos en un encuentro de culturas que conviven, aprenden, comparten. ¿Acaso no sería bueno que el resto de los barrios porteños conozcan y valoren las vivencias y creencias de los villeros? Si la ciudad no quiere colonizar la villa deberá tener un corazón humilde capaz de escuchar la palabra de inmensas barriadas que tienen mucho que decir. 

     “La excesiva mediatización del gobierno y organismos a través de los punteros barriales ha sido a lo largo de los años uno de los factores del gran desconocimiento de la villa y de su cultura. 

     “A algunos que quizá comenzaron como representantes de su barrio los han convertido en representantes remunerados de otros intereses, la referencia de lo que es la villa quedó en manos de este puñado de serviles al sistema. Por eso, son pocos los que desde los estamentos del gobierno u organizaciones conocen y valoran la cultura villera. 

     “¿Qué elementos entonces debería completar este encuentro de culturas donde urbanizar no sea colonizar, sino más bien una integración de culturas que dialogan y aprenden entre sí dando lo más positivo que tienen?

     “¿Acaso urbanizar no sería más bien crear situaciones positivas donde se den las mismas posibilidades a los que viven en la villa que a los que viven en Belgrano o cualquier otro lugar de la ciudad? ¿No será urbanizar garantizar el acceso escolar para todos los niños y jóvenes de la villa, o que cuando se inauguren las salitas de salud cuenten con el mínimo indispensable como son las cloacas? 

     “¿No será urbanizar el día que los médicos, sacerdotes, abogados, profesores o capataces surjan de las villas para que imbuidos de la solidaridad de la cultura villera pongan su vida al servicio de su barrio, de la ciudad, del país? Más que urbanizar nos gusta hablar de integración urbana, esto es, respetar la idiosincrasia de los pueblos, sus costumbres, su modo de construir, su ingenio para aprovechar tiempo y espacio, respetar su lugar, que tiene su propia historia. 

     “Sin duda debe de haber un camino de mejoramiento de la calidad de vida en las villas –fue y es una preocupación de este equipo- pero es fundamental en este camino poner el oído en el corazón del villero para que las posibles soluciones no provengan de oficinas donde trabajan técnicos que ignoran la realidad, y que en lugar de mejorarla la empeoran. Sirvan de ejemplo esos planes que se bajan indiscriminadamente, y que en vez de incentivar el estudio facilitan que el chico deje la escuela para cobrarlos, o que la motivación para hacer una actividad deportiva vaya detrás de un plan. En este tipo de asistencialismo –o habría que decir clientelismo- perpetúa la dependencia mental y atrofia la capacidad de los asistidos para convertirse en ciudadanos responsables de su futuro. 

     “Por lo tanto entendemos que lo positivo de la urbanización es una preocupación del resto de la ciudad para con la villa, tratando de darle una mejor calidad de vida, pero a nuestro entender, así sin más sería no valorar y tener presente lo que la villa puede aportar al resto de la ciudad. Para nosotros la integración urbana sería el camino que debería recorrerse en la Ciudad de Buenos Aires”.

martes, 4 de diciembre de 2012

"Peronismo y cristianismo" Padre Carlos Mugica

Un libro donde conocemos el pensamiento del padre Carlos Mugica, un sacerdote argentino que dio su vida por los más pobres y desfavorecidos y dónde la mayor parte de su labor comunitaria tomó lugar en la Villa de Retiro. Para él era muy importante su labor, pues hacia que la gente de la villa tomara conciencia por si misma y luchara por las injusticias. "...Creo que lo más importante que nosotros hacemos en la villa es hacerle tomar conciencia a los villeros de que son hijos de Dios. Y creo que para un hombre, tomar conciencia de que es hijo de Dios es tremendamente dinamizante. Porque si soy hijo de Diosno voy a dejar que el patrón me ponga el pie encima (...) No me voy a dejar aplastar porque tengo dignidad." 

En esta obra Mugica hace una dura crítica a los falsos cristianos, que para él son aquellos que no se comprometen con el pueblo y que viven su vida al margen de lo que pasa a su alrededor o de lo que no les afecta personalmente. También desprecia a los ricos pues afirma que la única forma de que los pobres dejen de ser pobres es que los ricos dejen de ser ricos. "Porque esta sociedad es inmoral, no solamente porque las riquezas se reparten en forma desigual, sino porque el tipo de hombre que propone esta sociedad es un hombre  alienado, un hombre inhumano, es el hombre consumidor, el hombre que "tiene". (...) y el tipo que tiene el Torino, tiene mentalidad de tipo que tiene un Torino, mentalidad de opresor"
Defendía el peronismo porque entonces era el que más se acercaba a los pobres y humildes y lo relacionaba con el cristianismo. Se comprometía políticamente porque hacer política es la única manera de transformar la sociedad, porque la política no tiende al bien de uno sino al bien de toda la sociedad.

Mugica fue un revolucionario. No solo con palabras sino con hechos. Denunciaba las desigualdades y siempre llamaba a un papel activo de compromiso al cristianismo. Su acción y compromiso le costó la persecución e incluso la muerte. Fue asesinado  el 11 de mayo de 1974 en la puerta de la Iglesia donde estaba dando misa. Su muerte "aún no se ha esclarecido". 

jueves, 22 de noviembre de 2012

La cara oculta de Argentina

Villa 31- Retiro
Ya va a hacer un año que por primera vez pisé el suelo de Buenos Aires. Debo reconocer que los principios son desesperantes, sobre todo si llegas sin papeles de residencia y sin trabajo pues nadie te da trabajo sin papeles, y nadie te da papeles sin trabajo. Tampoco puedes estudiar porque también necesitas papeles. Y cuando no faltan papeles, faltan sellos en los papeles y cuando no faltan sellos faltan amigos con quienes poder conversar y desahogarse. Falta en quien poder confiar cuando todo a tu alrededor es extraño y hostil, a quien preguntar cuando no sabes que hacer o estás perdida porque no sabes dónde están las cosas. 
A pesar de ello, creo que es ahora cuando empiezo a disfrutar algo de este país que me va mostrando sus pequeños secretos poco a poco. Creo que he encontrado el encanto de Buenos Aires en lo que muchos argentinos encuentran digno de rechazo, y es por eso que me atrapó desde el principio. Quienes me conocen saben que lo que es rechazable y despreciable para la mayoría despierta siempre mi interés. Con ello se aprende a abrir los ojos. Esta vez fue el fenómeno de las villas, donde ahora voy de voluntaria, específicamente en una de las consideradas más conflictivas, Ciudad Oculta o Villa 15, que ahora alberga más de 20.000 habitantes.
Ciudad Oculta- Villa 15
Para quien no sepa, las villas miseria -también llamadas villas de emergencia-  son asentamientos de gente pobre, donde se construyen sus propias casas por falta de recursos económicos y donde la mayoría vive sin agua y sin luz. Extraigo de un artículo de 20 Minutos: "El censo 2001 indicó que Argentina padece un déficit habitacional de cuatro millones de casas, que casi la mitad de sus habitantes viven apiñados en casilla de chapa y cartón con pisos de tierra, usando el agua que brota de napas contaminadas, sin cloacas ni recolección de basura." 

Nada más llegar a Argentina y hablando con la gente, pude comprobar el rechazo a los villeros puesto que donde hay pobreza, hay delincuencia, y la delincuencia se traduce en inseguridad. Muchos roban para vivir o consumir, otro de los aspectos fundamentales de la pobreza: el consumo de drogas. La droga que se consume en las villas es el "paco", que se forma con residuos de la fabricación de la cocaína, procesada con ácido sulfúrico y queroseno. Se consume tanto porque una dosis sólo cuesta  2 pesos (33 céntimos de euro) y lo tienen siempre a mano.  


El paco podría equipararse a la heroína puesto que la adicción que se sufre es parecida. La gente que consume no puede dejar de consumir por el malestar que siente cuando deja de hacerlo, y el desgaste y los problemas físicos que acarrea son también muy parecidos. Según el gobierno de la provincia de Buenos Aires, el consumo intenso de paco puede producir muerte cerebral en al menos seis meses. 


El paco es una droga reciente, antes los chicos de la villa cogían el autobús para ir a robar pero debido a la adicción empezaron a robar a la gente de la villa, lo que provocó que empezaran a poner rejas en las "casas" -dentro de la propia villa- para evitar robos. La gente que desprecia las villas no se da cuenta de que la gente que vive allí dentro es la que primero sufre la inseguridad. Allí dentro hay buena gente y mala gente, como en todos lados. Pero sobre todo hay pobreza y necesidad. He llegado a oír que hay gente en las villas que vive muy bien. Yo todavía no lo he visto. No se puede juzgar desde fuera. Hay niños que viven en los callejones de la villa - callejones que no tendrán más de 2 metros de ancho- porque sus padres se engancharon al paco y lo vendieron todo y tienen que robar para poder dar de comer a sus hermanos. ¿Quién puede juzgarles?



El otro día leí una frase de Jorge Tasín -coordinador de  un proyecto para hijos con padres adolescentes llamado Sueñitos-, que resume muy bien lo que aquí quiero expresar: "que los chicos maten cuando roban, que no valoren la vida ajena no nos tiene que sorprender, porque nadie valora la vida de ellos..."
"Son chicos que no van a la escuela, que los rechazan en los programas de las cooperativas, que viven hacinados en la villa, sin esperanzas, al margen de la sociedad. Nunca se les enseñó a valorar su propia vida. Son chicos violados y desvalorizados desde siempre. Como mucho tiene de pilar a sus madres. Pero esas mujeres son a su vez maltratadas por los demás”.

La labor que hacen los curas villeros es continua y ante todo admirable y necesaria. Los villeros son muy creyentes y ponen toda su fe y confianza en ellos, que viven solo, con y para ellos. Les escuchan y ayudan con sus problemas familiares y escolares. Y les ayudan a salir de las drogas. Les brindan la protección, el cariño y la confianza que desde pequeños les falta. 

Como referente de estos sacerdotes está el Padre Carlos Mugica, que dió su vida por los más desfavorecidos y dónde la mayor parte de su labor comunitaria tomó lugar en la Villa de Retiro. Asesinado el 11 de mayo de 1974, dejo aquí su oración más conocida:


"Señor, perdóname por haberme acostumbrado a ver que los chicos que parecen tener ocho años tengan trece;

Señor, perdóname por haberme acostumbrado a chapotear en el barro. Yo me puedo ir, ellos no;

Señor, perdóname por haber aprendido a soportar el olor de aguas servidas , de las que puedo no sufrir, ellos no;

Señor perdóname por encender la luz y olvidarme que ellos no pueden hacerlo;

Señor: Yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no, porque nadie puede hacer huelga con su propia hambre;

Señor: perdóname por decirles 'no sólo de pan vive el hombre' y no luchar con todo para que rescaten su pan;

Señor: quiero quererlos por ellos y no por mí;

Señor: quiero morir por ellos, ayúdame a vivir para ellos;

Señor: quiero estar con ellos a la hora de la luz.  Ayúdame."

De la película "Elefante Blanco" en homenaje al padre Carlos Mugica
Me gustaría poder seguir tratando esto en mis próximos escritos. Hasta entonces...au revoir



jueves, 15 de noviembre de 2012

"Instinto de libertad" de Alan Clements

"Esta revolución no se ganará o perderá en un retiro para meditar, una calle de la ciudad, un salón o un monasterio. Se logrará en la vanguardia del corazón humano: esa borrascosa región donde luchan el bien y el mar, el genio y la locura, la paz y la guerra por el dominio de la conciencia, la libertad y el amor. Pienso que cuando el compromiso, la duda o la vacilación dejan de atraernos, resulta inevitable que encontremos un inesperado atisbo de lo sagrado. Empezamos a escuchar nuestro instinto de libertad -lo que realmente amamos- y dejamos atrás todo lo demás.
Así es como me sucedió a mi."

Este libro es parte de la biografía de Alan Clements, el primer estadounidense que se convirtió en monje budista en el país surasiatico de Birmania.

En un principio cuenta que dejó la universidad y se dedicó a pintar, creyendo que esto le aportaría la felicidad que ansiaba pues estaba descontento consigo mismo y con todo lo que le rodeaba. Explica que pintaba bajo la influencia de alucinógenos como forma de explorar la conciencia y como forma muchas veces de liberación. Aún así, nunca logró escapar de su tristeza perturbadora. Fue cuando decidió aprender los fundamentos de la meditación budista y se marchó a Birmania, dándose cuenta de que Birmania era lo que siempre había estado buscando. "Sentí que había llegado al final de mi búsqueda. Había terminado con los libros. Con el viaje indefinido. Con cualquier  otra conversación que no condujese a nada. Quería conocer el mismo silencio al que se refieren todos los santos a lo largo de la historia como la esencia de la experiencia humana. Sentarse en calma para meditar con los ojos cerrados y adentrarse en una autonciencia continua eran las únicas cosas lógicas que quedaban por hacer. Quería la iluminación. Quería una paz perfecta, una realización perfecta, una transcendencia perfecta de mi ser sufriente y de este mundo en llamas." 
Allí se convirtió en célibe, donde encontró la felicidad en la entrega y la dedicación al conocimiento de la mente. "A veces, literalmente, lloraba de alegría por haber encontrado mi tribu, mi familia y mi razón para vivir." Pero entonces el país se encontraba sumido en un estado de terror totalitario bajo el gobierno del general Ne Win y miles de monjes recurrieron a las armas para luchar contra el régimen al lado de su pueblo oprimido. Meses después tuvo que dejar el país por orden del gobierno. Viajó por todos lados, pues al volver a la sociedad se encontraba de nuevo sumido en la tristeza y el vacío espiritual que le provocaba el mundo occidental. Aún así consiguió realizarse como monje, pudiendo explorar los límites de su propia conciencia, viajando por todo el mundo, estando en diversos escenarios de guerra.

Hay algunas reflexiones del autor que me gustaría exponer aquí. Cuando habla de la depresión. "Creo que la depresión es la consecuencia de sentir con intensidad (...) lo que se diagnostica como depresión no es otra cosa que un despertar a la autenticidad existencial y que no debería tratarse nunca como un problema psicológico del carácter que hay que corregir. (...) Lo primero que hay que hacer ante una depresión es escucharla como una llamada natural a aceptar nuestra propia humanidad y nuestra belleza natural, tal y como somos: dolidos, llorando y sintiéndonos derrotados. (...) La depresión empieza a perder su fuerza debilitadora cuando decidimos dejar de juzgarnos por sentimientos como la pena y nos exigimos ser más fuertes y menos atormentados, mejores y más profundos."

Según el autor cualquier grado de apego con cualquier forma de materialismo produce sufrimiento, por ello el motivo de la meditación consiste en cesar el apego y sufrimiento personal. También la ignorancia es considerada una fuente de sufrimiento "-no saber cómo amar y devolver la vida-."

Para los budistas existen dos maneras de encontrar la liberación. La primera es a través de las relaciones porque a través de ellas nos conocemos a nosotros mismos y sirviendo a los demás, pues no estamos tan fijados en nosotros mismos "fijación que es la raíz causal del odio, el miedo, la ira y todas las formas del sufrimiento." Y la otra es a través de la meditación y el aprendizaje de la mente y la conciencia. "El que medita practica morir en cada momento".

Este libro evoca una firme necesidad del hombre por conocerse, por explorarse, por encontrar nuestra propia autenticidad existencial. Por encontrar la verdadera felicidad.

jueves, 1 de noviembre de 2012

SAL CON UNA CHICA QUE LEE -Charles Warnke-

Sal con una chica que no lee. Encuéntrala en medio de la fastidiosa mugre de un bar del medio oeste. Encuéntrala en medio del humo, del sudor de borracho y de las luces multicolores de una discoteca de lujo. Donde la encuentres, descúbrela sonriendo y asegúrate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Cautívala con trivialidades poco sentimentales; usa las típicas frases de conquista y ríe para tus adentros. Sácala a la calle cuando los bares y las discotecas hayan dado por concluida la velada; ignora el peso de la fatiga. Bésala bajo la lluvia y deja que la tenue luz de un farol de la calle los ilumine, así como has visto que ocurre en las películas. Haz un comentario sobre el poco significado que todo eso tiene. Llévatela a tu apartamento y despáchala luego de hacerle el amor. Tíratela.



Deja que la especie de contrato que sin darte cuenta has celebrado con ella se convierta poco a poco, incómodamente, en una relación. Descubre intereses y gustos comunes como el sushi o la música country, y construye un muro impenetrable alrededor de ellos. Haz del espacio común un espacio sagrado y regresa a él cada vez que el aire se torne pesado o las veladas parezcan demasiado largas. Háblale de cosas sin importancia y piensa poco. Deja que pasen los meses sin que te des cuenta. Proponle que se mude a vivir contigo y déjala que decore. Peléale por cosas insignificantes como que la maldita cortina de la ducha debe permanecer cerrada para que no se llene de ese maldito moho. Deja que pase un año sin que te des cuenta. Comienza a darte cuenta.

Concluye que probablemente deberían casarse porque de lo contrario habrías perdido mucho tiempo de tu vida. Invítala a cenar a un restaurante que se salga de tu presupuesto en el piso cuarenta y cinco de un edificio y asegúrate de que tenga una vista hermosa de la ciudad. Tímidamente pídele al mesero que le traiga la copa de champaña con el modesto anillo adentro. Apenas se dé cuenta, proponle matrimonio con todo el entusiasmo y la sinceridad de los que puedas hacer acopio. No te preocupes si sientes que tu corazón está a punto de atravesarte el pecho, y si no sientes nada, tampoco le des mucha importancia. Si hay aplausos, deja que terminen. Si llora, sonríe como si nunca hubieras estado tan feliz, y si no lo hace, igual sonríe.

Deja que pasen los años sin que te des cuenta. Construye una carrera en vez de conseguir un trabajo. Compra una casa y ten dos hermosos hijos. Trata de criarlos bien. Falla a menudo. Cae en una aburrida indiferencia y luego en una tristeza de la misma naturaleza. Sufre la típica crisis de los cincuenta. Envejece. Sorpréndete por tu falta de logros. En ocasiones siéntete satisfecho pero vacío y etéreo la mayor parte del tiempo. Durante las caminatas, ten la sensación de que nunca vas regresar, o de que el viento puede llevarte consigo. Contrae una enfermedad terminal. Muere, pero solo después de haberte dado cuenta de que la chica que no lee jamás hizo vibrar tu corazón con una pasión que tuviera significado; que nadie va a contar la historia de sus vidas, y que ella también morirá arrepentida porque nada provino nunca de su capacidad de amar.

Haz todas estas cosas, maldita sea, porque no hay nada peor que una chica que lee. Hazlo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una en el infierno. Hazlo porque una chica que lee posee un vocabulario capaz de describir el descontento de una vida insatisfecha. Un vocabulario que analiza la belleza innata del mundo y la convierte en una alcanzable necesidad, en vez de algo maravilloso pero extraño a ti. Una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía. Un vocabulario, maldita sea, que hace de mi sofística vacía un truco barato.

Hazlo porque la chica que lee entiende de sintaxis. La literatura le ha enseñado que los momentos de ternura llegan en intervalos esporádicos pero predecibles y que la vida no es plana. Sabe y exige, como corresponde, que el flujo de la vida venga con una corriente de decepción. Una chica que ha leído sobre las reglas de la sintaxis conoce las pausas irregulares –la vacilación en la respiración– que acompañan a la mentira. Sabe cuál es la diferencia entre un episodio de rabia aislado y los hábitos a los que se aferra alguien cuyo amargo cinismo countinuará, sin razón y sin propósito, después de que ella haya empacado sus maletas y pronunciado un inseguro adiós. Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino, porque la sintaxis le permite reconocer el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida.

Sal con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Será paciente en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues se ha despedido ya de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.

No salgas con una chica que lee porque ellas han aprendido a contar historias. Tú con la Joyce, con la Nabokov, con la Woolf; tú en una biblioteca, o parado en la estación del metro, tal vez sentado en la mesa de la esquina de un café, o mirando por la ventana de tu cuarto. Tú, el que me ha hecho la vida tan difícil. La lectora se ha convertido en una espectadora más de su vida y la ha llenado de significado. Insiste en que la narrativa de su historia es magnífica, variada, completa; en que los personajes secundarios son coloridos y el estilo atrevido. Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo. Te odio, de verdad te odio.

Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el armario porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca.

Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.

Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos.

Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella.

Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace.

Por lo menos tiene que intentarlo.

Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo.

Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos.

¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la saga Crepúsculo.

Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.

Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.

Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee.

O mejor aún, a una que escriba.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

"Sueños de felicidad" de Lisa See

Esta obra explora los límites de la resistencia humana en épocas de adversidad.
Situada en la época del Gran Salto Adelante en la China revolucionaria de finales de los años 50, en la que se vivió una hambruna que provocó la muerte de millones de personas, la nueva novela de esta autora de origen chino retrata la valentía del amor maternal a través de dos personajes centrales, Pearl y su hija Joy.
Joy llega a China en 1957 para descubrir a su padre biológico, Z.G.Li, un artista del que estuvieron enamoradas su madre y su tía. También llega su madre, Pearl, quien se encuentra con que China está inundada de las consignas de la Nueva Sociedad de la China Roja, en la que ambas se verán envueltas poniendo en peligro sus vidas.
A pesar del dramatismo de estas situaciones la novela es una apuesta por la felicidad.


viernes, 7 de septiembre de 2012

"No es un día fácil" de Mark Bissonnette

El libro que habla del ataque que acabó con la vida de Osama bin Laden.
El Pentágono reiteró que el Gobierno continúa revisando la obra y considera "que contiene información secreta y delicada, lo que constituye una violación del acuerdo de confidencialidad" firmado por el exSEAL.
Bissonnette expone en 336 páginas su relato del ataque que acabó con la vida del jefe de Al Qaeda en mayo del 2011. A diferencia de lo que en su día aseguró la Casa Blanca, el oficial asegura que el jefe de la red terrorista Al Qaeda no estaba armado y no opuso resistencia al ataque.
Por su parte, un grupo de exintegrantes de unidades de operaciones especiales escribió un libro electrónico titulado "No Easy Op: The Unclassified Analysis of the Mission that Killed Osama bin Laden", que hace un examen de la versión de Bissonnette.
Aunque aquella operación en Pakistán para acabar con Bin Laden siga siendo la parte más sensacionalista de ambos textos, el valor de las dos publicaciones está en los testimonios y revelaciones sobre los SEAL.
Bissonnette recuerda, en el libro, los ejercicios de entrenamiento de asalto de una estructura modular, en Misisipi, que podía ser configurada de maneras distintas, y cómo los instructores desechaban a los candidatos por pequeños errores.
En un ejemplo del pragmatismo desapasionado de los SEAL, Bissonnette cuenta que tras la incursión en Pakistán él se sentó con el cuerpo de Bin Laden y otro de los comandos se sentó sobre el cadáver. No había mucho espacio dentro del helicóptero.
Los autores anónimos del libro "No Easy Op" citan a un exmiembro SEAL según el cual "Mark es una leyenda, es un líder y un perfeccionista y eso hace que su publicación sea tan devastadora".
Y esos mismos autores sostienen que el libro de Bissonette "es una de las traiciones más grandes que haya conocido la comunidad (de fuerzas especiales)".

"Nada se opone a la noche", última novela de Delphine de Vigan


La escritora francesa Delphine de Vigan descubre al lector todos sus demonios familiares en su última novela "Nada se opone a la noche", un libro autobiográfico escrito a partir del suicidio de su madre. El libro pretende ser un homenaje y un intento de comprender a su madre y a los motivos que le llevaron al suicidio.
Durante meses estuvo metida en un proceso de documentación, que la llevó a hablar con todos los hermanos de su madre, a leer sus cartas, a estudiar sus dibujos...
A todos sus tíos, ha precisado, les preguntó sobre la cuestión del incesto entre su abuelo y su madre y a todos pidió documentos que pudieran ayudar a fijar mejor el relato.

viernes, 31 de agosto de 2012

"Confesiones de una devoradora de carne" de Marcela iacub

"Una continuidad semejante bajo el dolor y la dominación, ¿no prueba acaso que hay algo de imposible y malsano en nosotros que hace que cada vez que construimos sociedades, terminemos creando nuevas formas de injusticia?"

En mi búsqueda de encontrar algún libro sobre filosofía y pensamiento vegetariano encontré éste, la experiencia de una abogada y reconocida escritora, Marcela Iacub.

Ella se empezó a interesar a raíz de un asunto que tuvo que investigar como abogada, en el que un hombre había sido condenado por haber penetrado a un poni de su propiedad. Ya entonces consideraba un acto de hipocresía el hecho de reprocharle a su familia que matara a un pavo que tenían en casa y que habían estado cuidando durante un año para comérselo por navidad mientras ella se comía a todos los pavos del mundo sin reparar en ellos. Ella misma afirma: "Cuando vemos la carne en nuestro plato, no vemos la secuencia de imágenes que la hicieron posible. No vemos a la criatura viva, no vemos el cuchillo que la mata, no la escuchamos rogar por su vida, no vemos los chorros de sangre, no vemos la mano que la corta en pedazos. Sabemos que todo eso ocurrió, pero saber no es ver."


Los argumentos de la autora hacen referencia a que se matan a millones de animales para que podamos comer cuando podríamos vivir perfectamente sin comer carne. Y que este acto, el comer carne, no es visto como un asesinato sino como algo natural que debe ser respaldado por toda una sociedad. No se repara ni se piensa en lo que les hacen sufrir para matarles, en que gritan y aúllan y se aferran a la vida mientras están colgados patas arriba desangrándose de un corte fino en el cuello. Es mejor no pensar en ello y mirar hacia otro lado. O ser conformista y cómodo. O pensar que ser vegetariano son manías de gente rara.

Para la autora solo se trata de una afirmación de la superioridad del hombre sobre la naturaleza, la misma que se usa para las corridas de toros, con la diferencia de que la matanza, desde principios del siglo XIX, se encuentra resguardada de la mirada del público.

Según la autora no existe la diferencia entre un perro y un animal de matadero. Sus vidas deberían tener algún tipo de valor y no para estar al servicio del hombre.
Podemos vivir perfectamente sin comer carne, ya que también la carne ocasiona miles de problemas en el organismo. "Con los costos que demanda la producción para una sola persona, se podrían alimentar veinte", afirma. La carne, sobre todo en argentina, representa en forma elevada el consumismo, por la exaltación que se hace de ella a sabiendas de los efectos nefastos para el medioambiente de la cría de animales con fines alimenticios, que produce más gases invernadero que el que producen los coches, y sin embargo, te dan la barrila para que no vayas en coche a los sitios porque contamina el medio ambiente.

La autora argumenta que los que afirman que es una hipocresía que los humanos no comamos carne mientras los animales sí se matan entre sí, no reparan en que nosotros no comemos animales salvajes, sino animales que criamos, alimentamos y con quienes compartimos una especie de cultura. En cambio los leones matan comiendo y comen matando, es su instinto y su naturaleza. No reflexionan, no piensan, no tienen inteligencia ni racionalidad, que es lo que nos diferencia de ellos. Los leones no crían a las gacelas, no las hacen reproducirse ni las ven crecer.

Lo que me ha sorprendido de este libro, es una reflexión de la autora que ralla el absurdo: y es que, según ella, la primera idea que hay que deshacerse, "si se quiere dejar de tratar a un perro como si fuese un perro, es la de la fidelidad o el amor incondicional de estas criaturas hacia sus amos. Con estos alegatos, casi sin darnos cuenta, terminamos equiparando a los perros con las madres lo que genera una especie de odio hacia estos animales." (?¿) y que "lo que uno no se permite con su propia madre, porque las leyes y la moral lo prohíben, se lo infligimos al animal." (¿?) Afirmando, y ya terminando de meter la pata, "que antes de comprender que mi perra no sentía por mí ningún tipo de amor incondicional, llegué a olvidármela atada a sillas de cafés y restaurantes, y a darme cuenta de su ausencia recién después de haber llegado a casa. Cuando volvía sobre mis pasos (...) caminaba despacio porque estaba segura de que nadie iba a querer robar a una criatura..."
Es decir, que según la autora, no debemos pensar en la fidelidad que tiene hacia nosotros un animal, no vaya a ser que pensemos en nuestra madre y cuando estemos encabronados con ella maltratemos al perro. Por otro lado, decir que que solo podemos corresponder a un animal si sabemos que nos es fiel es una actitud egoísta y superficial donde las haya. Y  irnoslo dejando por los sitios o maltratándole símbolo de hijoputez humana.

Otro argumento de la autora es que su cliente fue condenado por penetrar a un poni de su propiedad, por el artículo 521-1, y que ese mismo artículo sin embargo autoriza tanto las corridas de toros al igual que los combates de gallos. Y más allá de esto, Francia promueve la fabricación de foie gras, que exige penetraciones en el cuerpo de los patos. "La técnica consiste en introducirles un tubo de unos 20 a 30 centímetros por la garganta hasta el estómago, con el fin de administrarles una gran cantidad de alimento que de otra manera no comerían. La operación dura entre 40 y 60 segundos con el cebado moderno con bomba neumática, que puede "penetrar" más de 350 patos por hora. El procedimiento se lleva a cabo dos veces por día. Equivale a que a un hombre de 70 kilos le envíen al estómago, a la fuerza y en solo algunos segundos, 14 kilos de pastas. Como consecuencia, los animales presentan heridas y dolores en la garganta, además de estrés, diarreas y jadeo. Hacia el final del cebado, la respiración y los desplazamientos se vuelven dificultosos, ya que los sacos pulmonares son comprimidos por un órgano que los aplasta. Con el fin de volver más efectivas estas penetraciones no sexuales, el 80 por ciento de los patos son completamente inmovilizados en jaulas individuales, de las que solo sobresale su cuello, bajo una oscuridad casi total."

viernes, 17 de agosto de 2012

"Leonor, la amante de Fantomas" de Eduardo Fioravanti


 Vuelve, casi un siglo después, la leyenda de Fantomas, el famoso ladrón de guante blanco que nunca utilizó armas y que inspiró a uno de los míticos personajes de ficción. Escrito por el nieto de la pareja, Eduardo Fioravanti.
Otro descendiente del comisario Fernández-Luna (conocido como el Sherlok Holmes de la época), y quien detuvo a Fantomas en Madrid en 1916, su sobrino nieto, el escritor José María Fernández-Luna, ha escrito otro libro que saldrá a final de año.
Ambos autores se acaban de encontrar a través de las redes sociales, ya que no se conocían, pero los dos recuperan desde puntos de vista diferentes la historia de Fantomas y Leonor, una pareja que se conoció en Buenos Aires, en 1914, cuando Eduardo Arcos, Eddy, alias Fantomas, era piloto acrobático y ella una chica que acaba de llegar con su familia huyendo de la miseria y las deudas de su Toscana natal.
Ambos decidieron escaparse, muy enamorados, como Bonnie y Clyde, sin que ella supiera que le esperaba un camino con un curso rápido y acelerado de "cómo desvalijar a millonarios".
Una pareja, con una mujer Leonor Fioravaanti, muy avanzada para su época, que trajo en jaque a la policía internacional, que tenía una habitación reservada todo el año en el hotel Empire de Nueva York, desde donde se movía y que robaba joyas en los hoteles de lujo y en cruceros, o que, entre otras muchas cosas, trabajaron para el espionaje británico en 1940 consiguiendo las listas de los nazis que operaban en España.
Así, "Leonor, la amante de Fantomas", es una especie de friso histórico de un episodio único, escrito por Eduardo Fioravanti, a quien su abuela siempre le quiso ocultar su pasado, como al resto de la familia, y que años después de su muerte, ocurrida en 1984 a los 93 años de edad, ha podido recuperar gracias a los documentos familiares, a los archivos de la Biblioteca Nacional, a los periódicos nacionales e internacionales y a numeroso testimonios.
Narrado en forma de ficción por la propia Leonor en primera persona, el libro recupera y reconstruye toda la historia de esta pareja y de esta mujer que en el mayo del 68 francés acudió a París desde el País Vasco en autostop para proteger a su nieto mayor, el autor del libro, donde estaba exiliado por la dictadura franquista, y todavía participó allí en mítines políticos.

Una historia que se completa con el libro que ha escrito José María Fernández-Luna, cuyo seudónimo es Patrick Ericson, autor también de "Maleficium", quien en el volumen, con título provisional "El festín de los dioses", y en clave de novela negra recupera también la figura del famoso y laureado comisario Fernández-Luna, que trabajaba como jefe de la brigada de investigación criminal en la antigua Dirección General de Seguridad (DGS).
Este policía, que utilizaba muchas técnicas insólitas y novedosas para resolver sus casos, detuvo al escurridizo ladrón, cuya foto con la de Leonor, estaba en muchos hoteles de lujo con las letras de "se busca", detuvo a Eddy en la calle Apodaca de Madrid, por una partida de cartas amañadas, aunque salió poco tiempo después, y a Leonor la dejó ir porque tenía a su niñito de un año.
Pero este policía sabía que se trataba del ladrón de guante blanco al que se le buscaba por medio mundo.
La pareja después siguió operando, aunque se separan en Nueva York, porque Fantomas le fue infiel a Leonor, con la bailarina Isadora Duncan, quien, según la propia Leonor dice, de quien se había enamorado la mítica bailarina había sido de ella.
En 1940 se vuelven a reunir en Madrid y es cuando empieza uno de los capítulos más interesantes, el de su colaboración con el espionaje británico. Y esta parte de la historia es la que va a tener más protagonismo en el guion de cine que está escribiendo el sobrino del autor del libro, el realizador Igor Fioravanti, quien va a llevar toda la leyenda a la gran pantalla.

lunes, 23 de julio de 2012

"Los buenos suicidas" de Toni Hill


Después del éxito de crítica y ventas de "El verano de los juguetes muertos", el barcelonés Toni Hill regresa a las librerías con "Los buenos suicidas", una nueva historia del inspector Héctor Salgado, con secretos empresariales y extraños suicidios.
"Los buenos suicidas son los que no se suicidan", explica en una entrevista con Efe, Hill, que empezó a darle vueltas al relato a partir de las informaciones aparecidas hace tres o cuatro años sobre la treintena de suicidios de trabajadores de France Télécom, aunque luego la narración ha tomado su camino y ya nada tiene que ver con aquello.
Con un ritmo vertiginoso, el lector puede seguir los pasos del inspector Salgado por las calles de Barcelona, obsesionado por la desaparición de su ex mujer, Ruth, y por resolver un caso protagonizado por la secretaria del director general de una conocida empresa de cosméticos que se ha arrojado a las vías del metro.
Hill señala que "lo bueno y malo" de esta novela es que la empezó muy de prisa, porque la trama se le ocurrió mientras escribía su ópera prima, y pronto tuvo claro que debían aparecer unos personajes con unas muertes, que parecieran suicidios y que tuvieran como vínculo el trabajar para una misma empresa.
En este caso, unos laboratorios de cosméticos, que también pueden verse como una metáfora de la vida o de una ciudad como Barcelona con sus "falsas apariencias y su belleza artificial".
Sin falsa modestia, el también psicólogo asevera que no le cuesta crear tramas criminales ni ir dando al lector en pequeñas píldoras algunas informaciones sin revelar nunca lo más relevante de la trama, que queda para el final.
La peripecia literaria vuelve a transcurrir en Barcelona porque, indica, es en la que vive y mejor conoce y admite que ahora, quizá influido por la crisis económica, aparece un "poco más deprimida" que en "El verano de los juguetes muertos".
Sin embargo, para sus lectores extranjeros eso "da lo mismo", porque, "por los contactos" que mantiene con ellos "siempre encuentran maravillosa la ciudad".

domingo, 22 de julio de 2012

"Madrid subterráneo" un libro que desvela lo que esconde el subsuelo de la capital



El libro 'Madrid subterráneo', de Ediciones Librerías y escrito por Lara Almarcegui, desvela por primera vez lo que esconde el subsuelo de la capital, según ha informado la editorial en un comunicado.
Este libro hará saber a la gente "si lo que hay debajo es un negativo invertido de todas las construcciones de la ciudad o simplemente una base, unos cimientos y un espacio para cobijar las infraestructuras necesarias para el funcionamiento de Madrid en superficie", ha detallado la editorial.
Además, "desvela por dónde pasan las canalizaciones, a qué profundidad están, qué tamaño tienen o si se encuentran con cimientos, ruinas y obstáculos naturales como ríos".
Este modelo de libro existía ya en Londres y Nueva York, pero a Madrid llega por primera vez y ha sido Lara Almarcegui, quien ha dado cuerpo a este libro, "un trabajo que complementa a una exposición, y que es fruto de una profunda investigación sobre los distintos tipos de construcciones e infraestructuras que pueblan el subsuelo".
Por otro lado, hasta el 28 de octubre se puede visitar la exposición que lleva el mismo nombre, 'Madrid subterráneo' en el Centro de Arte 2 de Mayo de la Comunidad de Madrid, en Móstoles. Una muestra enmarcada en el Festival Internacional PhotoEspaña 2012.

lunes, 16 de julio de 2012

Los libros más vendidos de la semana

ESPAÑA:
1 - 'Cincuenta sombras liberadas', de E.L. James
2 - 'Cincuenta sombras de Grey', de E.L. James
3 - 'La conjura de Cortés', de Matilde Asensi
4 - 'El abuelo que saltó por la ventana y se largó', de Jonas Jonasson
5 - 'Tormenta de espadas (canción de hielo y fuego 3)', de George R.R. Martin
(Fuente: Casa del Libro)

ARGENTINA:
1 - 'Cartas marcadas', de Alejandro Dolina
2 - 'Caballo de fuego-París', de Florencia Bonelli
3 - 'Juego de tronos', de George Martin
4 - '22/11/63', de Stephen King
5 - 'El enigma Spinoza', de Irvin Yalom
(Fuente: Librerías Boutique del Libro, Clásica y Moderna, Cúspide, Distal, Santa Fe, Galerna, El Ateneo y Yenny)

BRASIL:
1 - 'Diario de um banana. V 6', de editora Vergara & Riba
2 - 'Serena', de Ian McEwan
3 - 'Breve historia del Cristianismo', de Geoffrey Blainey
4 - 'Guia pratico de nova ortografia', de Elenice Alves da Costa
5 - 'O prisionero do Ceu', de Carlos Ruiz Zafón
(Fuente: Livrariacultura)

CHILE:
1 - 'El jardín Olvidado', de Kate Morton
2 - 'Tormenta de Espadas', de George R.R. Martin
3 - 'El último tango de Salvador Allende', de Roberto Ampuero
4 - 'Condorito. 365 chistes cortos', de Pepo
5 - 'Los pilares de la tierra', de Ken Follett
(Fuente: Feria Chilena del Libro)

COLOMBIA:
1 - 'Personas', de Carlos Fuentes
2 - 'El mundo clásico. La epopeya de Grecia y Roma', de Robin Lane Fox
3 - 'Historia cultural desde Colombia', de Marx S. Hering y Amanda Carolina Pérez
4 - 'La violencia en Colombia según Fernando Botero', de Universidad Jorge Tadeo Lozano
5 - 'Erasmo de Rotterdam. Triunfo y tragedia de un humanista', de Stefan Zweig
(Fuente: Librerías Lerner)

MÉXICO:
1 - 'Festín de cuervos: canción de hielo y fuego', de George R.R. Martin
2 - 'Futuro para todos: acciones inmediatas para México', de Claudio Loser
3 - 'Aura', de Carlos Fuentes
4 - 'Cómo casarse tipo bien', de Ricardo Cucamonga
5 - 'En llamas', de Suzanne Collins
(Fuente: Cadena de librerías Ghandi)

PERÚ:
1 - 'Dándole pena a la tristeza', Alfredo Bryce Echenique
2 - 'Pida la palabra', Alan García
3 - 'Usted S.A.', Inés Temple
4 - 'Diario de Greg 1', Jeff Kinney
5 - 'Perú en la era del chino, la política no institucionalizada y el pueblo en busca de un salvador', Yusuke Murakami
(Fuente: Librería Crisol)

VENEZUELA:
1 - 'Ratón y vampiro', de Yolanda Pantin
2 - 'Sólo quiero que amanezca', de Oscar Marcano
3 - 'No es cuestión de leche, es cuestión de actitud', de Carlos Rodríguez
4 - 'Ideas y mentalidades de Venezuela', de Elías Pino
5 - 'Con los codos en la mesa', de Alberto Soria
(Fuente: Librería Alejandría)

EEUU:
1 - 'Fifty Shades of Grey', de E.L. James
2 - 'Fifty Shades Darker', de E.L. James
3 - 'Fifty Shades Freed', de E.L. James
4 - 'Gone Girl', de Gillian Flynn
5 - 'Bared to You', de Sylvia Day
(Fuente: NY Times libros de ficción impresos y electrónicos combinados)

FRANCIA:
1 - '7 Ans Apres...', de Guillaume Musso
2 - 'Alex', de Pierre Lemaitre
3 - 'Scarlett, si possible', de Katherine Pancol
4 - 'Les dieux voyagent tourjours incognito', de Laurent Gounelle
5 - 'L'invisible' , de Robert Pobi