domingo, 4 de julio de 2010

Pecados inconfesables

Tengo que confesar que aunque ya esté mucho más cerca de los 30 que de los 20, sigo leyendo bastante a menudo novelas englobadas en la categoría "juveniles". Pienso que es una buena costumbre "pecar" de vez en cuando y caer en la tentación del best-seller, incluso de aquellos programados para un rango de edad mucho más joven al nuestro. Al fin y al cabo, la lectura, aparte de enseñarnos algo, debe entretener y hay que reconocer que esas lecturas facilonas lo consiguen. El problema, como todo en esta vida, es cuando abusamos y no abrimos nuestros horizontes a temas y libros más profundos o, por llamarlos de alguna manera, cultos. Entonces es cuando caemos en el borreguismo "mainstream" y no deberíamos considerarnos a nosotros mismos "gente leida" a no ser que no tengamos ni un ápice de vergüenza.


Después de esta introducción a modo de disculpa (o excusa, no se que es peor) os voy a hablar de algunas novelillas de este género que he estado leyendo últimamente, por si alguno de vosotros quereis acompañarme en este vicio recien confesado.

"Generación Dead" de Daniel Waters




La portada del libro reclama tu atención con la frase-gancho: "zombies de instituto para fans de Crepúsculo".


Por favor, no os dejéis engañar. Si bien es verdad que he leido la saga de crepúsculo y me gustó (y no me avergüenza lo más mínimo decirlo), hay una diferencia de base entre los libros de la Meyer y esté primer libro de Waters. Está bien escrito. Simple y llanamente.

Ya sólo por eso creo que no es justo comparar ambas franquicias...


El argumento de la novela es simple: En EEUU (como no) ha empezado a aparecer un fenómeno antes desconocido para la humanidad. Algunos adolescentes, al morir, regresan de la muerte convertidos en zombies, también conocidos por los eufemismos "personas con diferente factor biótico" o "discapacitados vitales". Pero no son nuestros zombies clásicos. No comen cerebros, ni son asquerosos ni huelen mal y en general tampoco son peligrosos. Simplemente están muertos, les cuesta hablar y moverse (a algunos más que a otros, la razón de que algunos sean casi tan rápidos como los vivos la conoceremos casi al final del libro). La protagonista, Chloe, es la típica adolescente marginal (gótica) que se siente atraída por el líder de los zombies (Tommy). Hasta ahí ya vemos que es carne de lector prepubescente / adolescente en busca de otra historia de amor al estilo Bella / Edward. Pero la cosa no acaba ahí. Como siempre que surge un sector de la población extraña, se crean grupos y personas que sólo profesan odio y violencia por todo aquello que suene a diferente o potencialmente peligroso. Y aquí es cuando el libro se convierte en interesante y en una lectura recomendadísima para personas más jóvenes. Es una alegoría al odio irracional y una ventana a la reflexión sobre por qué tendemos los humanos a odia y atacar al diferente. El final, además, es inesperado y te deja deseando saber más sobre los protagonistas y sus historias. Protagonistas que por otra parte están muy bien creados, tienen personalidad y acabas cogiéndoles cariño (u odio).


Si tenéis hijos, sobrinos o amigos entre los 12 y los 20 años, no dudaría en comprarles este libro. Es una lectura entretenida que de hecho te hace pensar. En América es una trilogía. Aquí aún nos tocará esperar unos meses a que publiquen la segunda entrega.


Saga "La casa de la noche" de P.C. y Kristin Cast




En el otro lado del péndulo, en “lecturas merecedoras de la hoguera, autores con los que practicaré el voodoo y no recomendables para nadie” está la saga de “House of Night” del tandem escritor P.C y Kristin Cast (madre e hija). Yo he leído las tres primeras en inglés (de momento son 7 novelas), ya que cuando las compré aún no habían sido traducidas al español. Hace poco ví que ya las están editando en nuestro país, para desgracia de lectores y padres que caigan en la trampa de coger el primer libro que ven en la sección “literatura juvenil y fantástica” de su librería habitual.


El argumento de la saga es una mezcla descarada entre Harry Potter y Crepúsculo. Adolescentes que son “marcados” por la diosa de los vampiros (Nyx) para entrar en el proceso de “cambio” y convertirse en vampiros adultos (o morir en el intento). Para llevar a cabo ese cambio y aprender lo que necesitan saber sobre su nueva vida, estos chavales se mudan a vivir en el internado “House of Night”, donde darán las clases necesarias (y ya de paso ligarán entre ellos y vivirán aventuras varias).


Hasta aquí podríamos pensar que está bien, típico argumento de colegio interno que podría ser entretenido (y no voy a negar que lo es, yo no me leo tres libros si no me entretienen) pero os voy a avisar de ciertas cosas a la hora de leerlos o de comprarlos para alguien más joven.


1.Están MUY MAL escritos. La madre y la hija bien podrían dedicarse a otra cosa, porque lo de la literatura no es lo suyo. Es que la Meyer parece Cervantes a su lado y eso es decir mucho... Se nota a la legua que han forzado el vocabulario y las expresiones para sonar como una chica de 15 años (el libro está narrado en primera persona por su protagonista, Zoey Redbird) y queda tan artificial que da vergüenza ajena. No se cómo sonará traducido al español, pero en inglés es básicamente: “osea, mi profesor de sociología vampírica está TAN megabueno que le haría de todo, pero no voy a pensar cosas de esas porque UY, besarse con un chico de 22 años es de putas!”. Juro que no exagero el estilo ni lo que es peor, el vocabulario. Además, hacen constantes referencias a la cultura pop americana, a gente como Paris Hilton o los Jonas Brothers. Dentro de 10 años cualquiera que lea la saga no va a saber de que van la mitad de los comentarios.

2.Y el vocabulario es lo que me lleva a la segunda de las objeciones hacia esta saga. No se puede meter más tacos, juramentos y expresiones inadecuadas en una línea. Es algo exagerado, que hasta yo que no soy precisamente una monjita, me he llegado a ofender. ¿Y esto es una colección de libros para adolescentes?. Llamadme clásica si queréis, pero no me parece adecuado para nadie menor de 20 años...

3.Otra de las cosas que llaman la atención después de ver el horror de estilo literario y el vocabulario soez es que las autoras te intentan meter ciertos dogmas morales con embudo. Para ellas, está claro según vas leyendo el libro, que todo aquel que se haya fumado un porro en su vida es un perdedor sin futuro, las mujeres no hacen sexo oral porque eso es de guarras (en el primer libro describen una escena de una felación y siguen dándole vueltas a esa escena todo el libro) y las personas religiosas son, sí o sí, gente intolerante y radical. Lo siento, pero se pueden dar lecciones de ética sin ser tan obvias y sobre todo tan incongruentes.


En fin, un auténtico horror de saga que sigo leyendo por el simple hecho de que quiero saber cómo acaba y porque en el fondo soy un poco masoquista o incluso me gusta reirme con las barbaridades que escriben estas dos, pero que no compraría jamás para otra persona y muchísimo menos para un niño / chaval joven.


Avisados quedais.

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