lunes, 15 de noviembre de 2010

YA ESTA AQUÍ "El doctor Zhivago" traducido al español


Madrid, 12 nov (EFE).- Cincuenta años después de la publicación de "El doctor Zhivago", la obra maestra de Borís Pasternak, llega a las librerías la primera traducción directa del ruso al español de esta novela, que fue presentada hoy por varios miembros de la familia del gran escritor, "defensor del ideal humanista".


De acontecimiento literario pude calificarse la presencia en España de Evgueni Pasternak y de Elena Pasternak, hijo y nuera, respectivamente, del Premio Nobel de Literatura; y de Anastasia Pasternak, biznieta de quien supo reflejar en esa gran novela "todo aquello que convulsiona el alma humana: amor, ideología, historia, religión, naturaleza".

Esas palabras, y la capacidad de Borís Pasternak (Moscú, 1890 - Peredélkino, 1960) para "poner a prueba los límites del género", pertenecen a un texto de Marta Rebón, traductora de la novela, que fue leído hoy por Joan Tarrida, director general de Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, la editorial que recupera ahora este título esencial del siglo XX.

La publicación de la épica historia de amor entre Yuri y Lara, traducida directamente del ruso (hasta ahora circulaba la del italiano) "cierra un proyecto editorial" que comenzó con "Vida y destino", del ruso Vasili Grossman, y continuó con "Las aventuras del buen soldado Svejk", del checo Jaroslav Hasek.

Como subrayó el ensayista José María Ridao, que compartió las tareas de presentación con Mercedes Monmany, experta en literaturas eslavas, esta traducción de "El doctor Zhivago" "es importante" porque fija en castellano el texto de una novela que "está presente en el imaginario de millones de personas" a través de la película de David Lean, protagonizada por Omar Sharif y Julie Christie.

Una película que, según subrayaron Evgueni Pasternak y la biznieta del novelista, "no tiene nada que ver con la novela". Son "diferentes lenguajes y diferentes enfoques" de cuanto sucedía en el libro.

Pero esta traducción es también importante porque permite adentrarse en "una de las grandes obras literarias del siglo XX", que pasó por innumerables vicisitudes hasta poder publicarse, y cuyo autor fue "tratado con dureza" por las autoridades rusas a raíz de la aparición en Italia de la novela en 1957 y, más aún, tras la concesión del Nobel, en 1958.

"Lo sorprendente", añadió Ridado, es que "El doctor Zhivago" fue recibida "con recelo" en Europa, dadas las simpatías que el comunismo soviético suscitaba entonces.

El primogénito de Pasternak recordó, con voz suave y gastada, que su padre fue propuesto "siete veces" para el Premio Nobel. Las primeras discusiones comenzaron en 1946 y se lo otorgaron en 1958 "por sus grandes logros en la poesía lítica contemporánea y por proseguir las nobles tradiciones de la gran poesía rusa".

El escándalo político que estalló tras la concesión del Nobel "evocaba por sus formas los peores tiempos del estalinismo". Borís Pasternak envió una carta de agradecimiento a Estocolmo, pero unos días después se vio obligado a renunciar al premio, ante "la ola de indignación" que se levantó en su país contra él.

"Esa tarde vi a mi padre con la cara desfigurada, pálido e inseguro, como si lo hubieran machacado", contaba el hijo del escritor.

"Bajo la amenaza de verse expulsado del país", Pasternak tuvo que firmar "unas declaraciones públicas a las que dio el visto bueno el comité central", escribe el hijo del novelista en el prólogo del libro "La infancia de Liuvers. El salvoconducto. Poesías de Yuri Zhivago", de Borís Pasternak.

El autor de "El doctor Zhivago" pensó dedicarle unos dos años a esta gran novela, "compendio de su vida de creador", pero finalmente fueron diez los que tardó en escribirla.

Las autoridades soviéticas hicieron lo imposible para detener su publicación en el extranjero, pero finalmente salió en Italia y, entre 1958 y 1969, la novela apareció en otras muchas lenguas.

En diciembre de 1989, Evgueni Pasternak recogió en Estocolmo la medalla y el diploma que le correspondían a su padre. Así se puso fin "a la persecución injusta" del gran escritor y cuya voluntad, propia de "una persona libre, fue violada trágicamente en aquel entonces", dijo Elena Pasternak.

La biznieta de Pasternak reconoció que su generación, la de los jóvenes rusos, "no lee mucho", quizá porque "corren tiempos difíciles". Pero ella tiene "muchos amigos" que sí se interesan por la prosa y por la poesía de Pasternak, y lo hacen por "el punto de vista cristiano" que hay en sus textos y por "su carácter humanista".

La familia de Pasternak no se siente especialmente apoyada por las autoridades rusas actuales, aunque sí se publica "mucho" la obra del escritor. "Pero es por la demanda del pueblo, no por la decisión de las autoridades", subrayó Evgueni.


Fuente original: http://es.noticias.yahoo.com/9/20101112/ten-la-familia-de-boris-pasternak-presen-bbad18b.html

lunes, 20 de septiembre de 2010

"La vida alrededor" de José Ortega y Gasset

"Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo."

Esta es la idea principal de la obra, cuyo escritor fue uno de los filósofos y ensayistas más destacados del siglo XIX. Sus teorías se basaban en el perspectivismo y en la razón vital e histórica. Esto es: cada individuo tiene su propia perspectiva y su verdad en función de lo que vive y en el contexto en que lo vive.


En la vida alrededor se expone este pensamiento y esta doctrina filosófica de Ortega en la que nos invita a mirar, a convertirnos en espectadores pretendiendo llegar a una nueva definición de patria, no la de los héroes, sino la de los ciudadanos, la de lo cotidiano. Visión que se contrapone al idealismo y al utilitarismo ya que rechaza la idea de que las cosas sean como queramos o como según nos convenga. El ciudadano se convierte así en héroe de lo cotidiano.


La obra se divide en tres partes esenciales: La mirada, la nueva sensibilidad y nuestro tiempo.


En "La mirada" el autor expone que cada individuo posee su punto de vista y su verdad. La perspectiva como núcleo de la teoría de la razón vital "cada vida es un punto de vista sobre el universo" y el modo en como vemos la realidad dependiendo de nuestra situación, de nuestra experiencia y de nuestros intereses. Es el modo de ser en la circunstancia y el único modo de poder ver la realidad. "El punto de vista individual me parece el único punto de vista desde el cual puede mirarse el mundo en su verdad".


La perspectiva generacional de Ortega sobre el siglo XX y sobre España se traduce en lo que él llama la "Nueva sensibilidad". En este apartado argumenta que la estética es una cuestión política, que el arte nuevo divide al público en dos: en los que lo entienden y los que no. Para Ortega el público sólo entiende aquello con lo que se puede identificar e intervenir sentimentalmente: el arte humano. Un arte cuya medida de entendimiento es el sentimiento que despierta. Cuando la obra deja de ser transparente, que remite a otras cosas distintas a ella y que reclama la atención por ella misma, el público no la entiende y la rechaza. Esto es definido por Ortega como la "deshumanización del arte".


Ortega examina también dos teorías sobre el amor; para quien el amor es el deseo de engendrar belleza en la perfección (Platón) y la de Lorenzo de Médicis que dice que el amor es un apetito de belleza.

El amor en Ortega es una forma suprema de interés y de atención, que lleva a destacar uno u otro de los aspectos del objeto amado. Afirma que el amor mantiene unidas las cosas del universo y que es un modo de ser, de estar y de ver las cosas. Un imperativo vital, de excelencia ("ideal de la salud").


Otro de los temas de este ensayo es la crisis europea que Ortega veía con tanto pesimismo (la Gran Guerra, la revolución rusa, las huelgas en España...) y la descomposición social en España que desembocó en la Dictadura de Primo de Rivera. Entonces publicó España invertebrada, donde criticó a las denominadas "éticas mágicas", las éticas del deber ser. Según Ortega, la ética no está fundada en el deber sino en el poder ser de la capacidad y el tener que ser de la vocación. Es decir, cada persona tiene un potencial, un imperativo de excelencia personal e intransferible que se concreta en la vocación de lo que tiene que ser cada uno. Él mismo confiesa en España invertebrada que  también ha estado preso durante años de ese idealismo ético del deber ser. Es el período de influencia de la filosofía alemana (Fichte, Kant...) y Ortega lo rebate diciendo que una sociedad tiene que ser sana antes que justa. Tiene que estar vertebrada en minorías dirigentes y masas que obedecen. Una sociedad ha de ser aristocratica o no es sociedad. Y por aristocracia se entiende un tipo de nobleza que es la propia de aquellos que solo tienen obligaciones y no derechos.


En una sociedad desmoralizada, Ortega recomienda la moral del deportista. Esto es: el estar en forma. Aquellas personas que se obligan a sí mismas a una vida de esfuerzo que no tiene otro objetivo que la propia excelencia y el propio desarrollo personal. El autor contrapone este ideal con "el falso ejemplar", que es aquel quien presume de virtudes, que aparenta ser algo y da lecciones de como tiene que ser uno...y en verdad está vacío.


Con el siguiente apartado "Nuestro tiempo" se abre un nuevo capítulo de la vida intelectual de Ortega. Cuando Ortega quedó enfrentado con la dictadura de Primo de Rivera por la censura de la publicación de un artículo que luego recogerá en La Redención de las Provincias decidió marcharse a Argentina donde fue reconocido como intelectual. Allí dio multiples conferencias y su reflexión fue que nuestro tiempo se ha convertido en una sociedad dominada por lo superficial. El autor siempre había considerado a la juventud como depositaria de las esperanzas del futuro pero ahora veía que la juventud era desagradecida y despreocupada, usufructuarios de una vida sin esfuerzo porque al nacer ya se nos ha dado todo y por eso nos hemos convertido en "señoritos-satisfechos", el prototipo de hombre-masa. El análisis de este tiempo está reproducido en su obra "La rebelión de las masas".


Por último podemos decir que Ortega tenía fe en superar a este hombre-masa, ya que como todo intelectual, deseaba poder alcanzar una sociedad sana, liberada de todo esclavismo social e intelectual.

viernes, 20 de agosto de 2010

"La Biblia explicada a los que aun no la han leido" por Philippe Sellier

Hace poco buscaba un libro que pudiera explicarme la Biblia de una manera clara y fácil y aunque yo ya la he leido en varias ocasiones (el Nuevo Testamento es "libro de mesilla" para mí), me apeteció echarle un vistazo a este cuando lo encontré dando vueltas un día cualquiera por Abac.

Aunque explicar la Biblia es algo complejo, este libro no pretende hacerlo exhaustivamente ni desde un punto de vista exclusivamente teológico, que era lo que yo estaba buscando...

Lo que hace, además de dar a conocer los diferentes estilos de cada libro dentro de la Biblia (poesia, histórico, profecías etc), es resumir brevemente (MUY brevemente) los contenidos de cada libro y sobre todo, dar ejemplos de aspectos de la vida actual, el arte, el cine, la música, el lenguaje y la literatura que han bebido de esas fuentes. Para cada libro o pasaje en concreto menciona cuadros, canciones, libros, peliculás y demás que se han basado en ello o que tienen influencias de ese libro o pasaje. Menos mal que al menos lo hace con nombre y apellidos del autor, fecha de creación y título de la obra, porque no espereis encontrar ni una sola ilustración que lo acompañe.

No creo que sea un buen libro si lo que quieres es que te expliquen la fe cristiana (para eso mejor el catecismo oficial de la Iglesia católica) pero si está bien si quieres entender un poco más la gran influencia que han tenido las Sagradas Escrituras en la vida occidental actual (sobre todo del arte aunque también explica muchos de los términos y expresiones orales que se nos han quedado, como por ejemplo "sembrar cizaña" a partir de la parábola de la cizaña).

Se lee fácil y rápido, aunque recomiendo tener la Biblia cerca para consultar pasajes ya que muchas veces hace referencia a versículos pero no los añade y tampoco está de más tener un ordenador con internet a mano para buscar las obras de arte que menciona. Algunas se conocen por cultura general, pero la mayoría suenan a chino. Al menos a mi, perdonadme por no ser una entendida de arte...

La verdad. No he aprendido mucho de este libro, aún estoy buscando uno que me explique la Biblia desde los 5 puntos de vista que señala el catecismo desde los que hay que interpretar los Escrituras según se leen: sentido literal, sentido espirítual, sentido alegórico, sentido moral y sentido anagógico. ¿Conoceis alguno?

viernes, 30 de julio de 2010

"Cyrano de Bergerac" de Edmond Rostand

“Físico y pensador,
Espadachín audaz,
Conversador mordaz,
Músico y escritor.
En sueños, volador,
Y amante clandestino,
Aquí yace Sabino
Hércules de Cyrano
De Bergerac. Su sino:
Ser todo y serlo en vano”.

Cyrano de Bergerac es un milagro de la literatura; un personaje de ficción que encarna la desgracia, la timidez, el apocamiento, y sobre todo, el fracaso, y que aun así logra levantar el espíritu vencido y desilusionado de todo un pueblo. Es un personaje que fracasa en el amor, en la sociedad, en la vida, en la literatura y hasta en la manera de morir. “He fracasado hasta en mi propia muerte”, dice a punto de morir, descalabrado por el leño que un lacayo le arroja sobre una ventana.
Muchos dirán que Cyrano es un personaje chulesco, provocador, fanfarrón e insoportable. Tienen razón, pero sus virtudes pueden más: desprecia el dinero, la fama, los honores, la posición social, el amor fácil y el donjuaneo, ama la temeridad, el peligro, el amor silencioso e imposible, la poesía y la sátira. Es un hombre que hasta el último momento de su vida consigue mantener intacta su dignidad, consigue mantener ilesa su independencia, viva y destellante su ironía e indomable su libertad.
La obra se divide en cinco actos y está escrita en verso. En ellos descubriremos la personalidad admirable de Cyrano que, enamorado de su prima Roxana y cuando ella le confiesa su amor por Cristán –un recluta del cuerpo de los cadetes de Gascuña- y le pide que le proteja él lo hará en todo momento.
Cyrano propone a Cristán, tan guapo como tosco para la elocuencia, escribir sus cartas de amor a Roxana y así poderle mostrar a su amada sus verdaderos sentimientos. Cuando Cristán y Roxana se encuentran cara a cara el encuentro es un desastre, pues Roxana no encuentra en Cristán lo hallado en las cartas.
Se produce de nuevo otro encuentro, bajo la luz de la luna, Roxana en su balcón y Cristán y Cyrano debajo de él, escondidos tras un árbol donde Cyrano volverá a hacer alarde de sus sentimientos.
Esa misma noche habrán de marchar al frente donde Roxana confiesa a Cristán que si bien su amor comenzó por su atractivo físico, ahora está prendada de su alma.
Cristán, abatido y al descubrir el amor de Cyrano por Roxana, le pide antes de morir que le cuente toda la verdad. Pero Cyrano no lo hará hasta que es demasiado tarde, justo antes de morir recitará de memoria una carta que escribió a Roxana y ella se dará cuenta de que ha sido él el autor de las cartas y el hombre del que de verdad ha estado enamorada.

Hasta en el último momento Cyrano se muestra valiente y satírico, ridiculizando su nariz, lo que le hace como es, lo que condiciona su carácter, su vida y su paradoja, y en definitiva lo que le catapulta hacia el mito y hacia la gloria. 

“Me habéis quitado todo: el laurel y la rosal
Pero, por más que os pese, aún me queda una cosa
Que no podréis quitarme, y que esta noche, cuando
Cruce el umbral del cielo, aún seguirá brillando.
Es algo que me llevo para que Dios sonría,
Y en sus brazos me tome divertido y feliz.
Mi penacho, lleno de gallardía,
Y la brava postura de mi fiera nariz.”

miércoles, 7 de julio de 2010

"Artículos" de Mariano José de Larra

"Ya en mi edad pocas veces gusto de alterar el orden que en mi manera de vivir tengo hace tiempo establecido, y fundo esta repugnancia en que no he abandonado mis lares ni un solo día para quebrantar mi sistema, sin que haya sucedido el arrepentimiento más sincero al desvanecimiento de mis engañadas esperanzas. Un resto, con todo eso, del antiguo ceremonial que en su trato tenían adoptado nuestros padres, me obliga a aceptar a veces ciertos convites a que parecería el negarse grosería, o por lo menos ridícula afectación de delicadeza."


Larra fue un testigo del paso en nuestro país del antiguo al nuevo régimen donde las viejas ideas se resistían a desaparecer, y las nuevas no sabían abrirse camino sin violencia. Larra abre la lista de escritores que verán a España de forma apasionada y dolorida; por esto Larra es considerado, junto con Bécquer, Espronceda y Rosalía de Castro el representante del romanticismo español.
Conviene recordar que el estilo artístico imperante en el siglo XVIII había sido el neoclasicismo, y que el romanticismo fue una reacción violenta contra la racionalidad neoclásica.
El romanticismo es rebeldía e insatisfacción, ansia de libertad y de infinito que nunca encuentra sosiego. Los románticos quieren abarcarlo todo; sufrir y gozar intensamente, apurar todas las contradicciones que captan en el fondo del alma humana. Abundan entre ellos los extremismos políticos y vitales, las pasiones incontroladas, el afán de aventura y rebeldía, el nacionalismo exacerbado, la pasión por el cambio, la exaltación seguida de la depresión, e incluso el suicidio como expresión máxima de libertad y rebeldía.
El hombre romántico, enardecido de amor a su patria, se vuelca hacia la política, la tribuna, las sociedades secretas o la prensa, para intentar fluir en la vida pública; así se irán difundiendo las ideas que triunfaran en Europa: las ideas liberales. Aunque en un principio el romanticismo volvió sus ojos con nostalgia al pasado, buscando la tradición cristiana y romántica y en sus primeros años aparece ligado a las ideas de la Restauración -en cuanto significaba la liquidación del imperialismo napoleónico y la reacción frente a los principios enciclopédicos de la Revolución Francesa-, al final acabó vinculándose al liberalismo. “El romanticismo es el liberalismo en literatura” (Victor Hugo dixit.) Y es que el liberalismo y el romanticismo comparten un rasgo esencial: el individualismo. Es decir, valoran enormemente la sensibilidad, la fantasía, lo espontaneo, lo específico de cada hombre y de cada pueblo y proclaman la libertad del arte frente a la estética clásica de la imitación. Apreciarán las obras de arte medievales y barrocas, y exaltaran al héroe individualista, al que esta proscrito de la sociedad, aunque sea un bandido.
El romántico expresará sus sentimientos más íntimos, generalmente teñidos de melancolía, tristeza y desesperación. Se siente incomprendido y solo, en un mundo demasiado grosero para comprender la elevación de sus sentimientos.
Larra es la máxima expresión de estos sentimientos.  Y este libro es una recopilación de todos sus artículos, que fueron publicados en sus periódicos, y que son una fuerte crítica a la sociedad española del momento  –aunque bien podría aplicarse a la actual-; critica la hipocresía, a la gente que intenta aparentar lo que no es. Critica y satiriza el tradicional hombre castellano, la pasividad y vaguería  que siente el español por trabajar y todo lo que para él implicaba un grave atraso para su país. Su crítica era constructiva, ya que intentaba alimentar el progreso y el esfuerzo de sus conciudadanos para mejorar su país.

viernes, 2 de julio de 2010

"El caminante y su sombra", de Friedrich Nietzsche



Es necesario comentar, antes de adentrarnos en este libro, el rechazo que provocó su anterior obra "Humano demasiado humano" pues Nietzsche se desprendía de todo lo que había defendido anteriormente- desde el romanticismo wagneriano, pasando por el antirracionalismo y hasta la metafísica nihilista de Schopenhauer- para acabar decantandose por un racionalismo escéptico y la adopción de una actitud crítica que hizo del autor un heredero de la filosofía de la Ilustración. 

Humano demasiado humano es la liberación de todo tipo de trascendentalismo y el testimonio de una nueva forma de vida: el filósofo errante que, según Nietzsche, es la unica forma de conseguir la verdadera libertad del pensamiento. "El que quiere llegar a cierta medida a la libertad de la razón no tiene derecho, durante cierto tiempo, a sentirse sobre la tierra otra cosa que un viajero   (...) no puede ligar fuertemente su corazón a nada particular: es preciso que haya siempre en él algo del viajero que encuentra su placer en el cambio y en el paisaje."

El caminante y su sombra pretender ser -en palabras de su autor- una doctrina de la salud y una disciplina voluntaria. Nietzsche rechazaba la actitud de quienes se hacían las víctimas y mostraban su debilidad. Hemos de recordar que Nietzsche, durante aquel tiempo, sufría una grave enfermedad que acabó con él el 25 de agosto de 1900 y que por ello afirmaba que "...quien lleva al papel lo que "sufre" es un autor triste; pero se convierte en un autor serio cuando nos dice lo que "ha sufrido" y por qué en el presente le consuela la alegría." Como podemos comprobar, Nietzsche se aferra tanto a la vida como al optimismo vital, entre otras cosas para no darle gusto a quienes desearían verle mal.

Esta obra tan solo es un diálogo consigo mismo, con su sombra, sobre largos paseos en el bosque y en las montañas. El caminante conversa con la sombra y su intensa soledad acaba haciéndole ver fantasmas. La sombra representa la oyente de los pensamientos del filósofo, el otro lado del yo que nos hace darnos cuenta que nuestros pensamientos están en constante lucha y movimiento.

La sombra. -Hace mucho tiempo que no te oigo hablar; quiero ofrecerte la oportunidad de que lo hagas.

El caminante. - ¿Quién es? ¿Dónde hablan? Me parece que me oigo hablar, aunque con una voz más debil que la mía.

 
En definitiva: El caminante y su sombra tan solo es la inquietud por la superación de los prejuicios morales, relgiosos y metafísicos para la completa liberación del hombre y la ruptura con las cadenas que le mantienen atado. De este modo abundan las reflexiones sobre lo absurdo del remordimiento y el sentimiento de venganza que se esconde tras la condena moral de los actos ajenos, la fuerte crítica nietzscheana al cristianismo se hace de nuevo visible para desembocar todo ello a un fuerte alegato a la razón y a la libertad del pensamiento desatado de toda cadena física, personal y moral.